Hoy entramos en el INVIERNO y no hay duda, ya que el frío ha llegado de golpe.
Para celebrarlo y alegrarme un poco la tarde he hecho estos cupcakes de vino especiado que huelen a Navidad centroeuropea: anís, canela, clavo y limón... ummm... cubiertos de una buttercream muy especial y decorados para la ocasión. El vino ha "cortado" un poco la buttercream, la próxima vez habrá que poner menos... aunque el sabor es indescriptible de bueno!!
Me los llevo a una cena, a ver que dicen el resto de los invitados.















