Ya cuando era una niña me sorprendían muchísimo, y todavía lo hacen, esas preciosas tartas que aparecen en la ilustraciones de los cuentos infantiles. Cuando era pequeña pensaba que esos pasteles no existían que sólo estaban en la imaginación de los dibujantes.
Me equivocaba, sí que existían pero no en la tradición repostera de nuestro país.
Hace ya unos años los descubrí en blogs extranjeros y ahora ya aparecen en muchos españoles. Lo más sorprendente es que estas delicias se pueden hacer en casa poniéndole ganas y amor.
Para celebrar un cumpleaños nada mejor que un pastel bien alto relleno de muchas capas de mermelada de frambuesa y cubierto de trufa.






